Llegué a casa y cuando me saqué la campera encontré en un bolsillo un chocolate que tenía desde la mañana temprano. Lo dejé en la heladera y cuando
ELLA fue a agarrar no sé qué lo vió y preguntó "¿qué es ese Tofi?"
YO: por la semana de la dulzura
ELLA: ah...
YO: me lo regalaron en la oficina
ELLA: ah...
YO: una compañera
ELLA: ah...
YO: volvíamos de una reunión, paró a comprar puchos y me regaló el chocolate
ELLA: ah...
Puso cara de culo y se fue a dormir. Pensé que quedaba ahí la cosa pero durante los 15 días sucesivos se lo contó a cuanta persona pudo y consultó sus opiniones.
Todos (amigos, padres, madres, hermanos, conocidos, todos) coincidieron en que soy un boludo por haber contado y que en su lugar debería haber inventado algo.
ELLA también.
O sea, todos hubieran mentido y yo que fui sincero estoy en capilla.
Hay algo que no me cierra...